lunes, abril 13, 2015

EL PROTOCOLO, UNA FORMA FÁCIL DE CREAR EL “CLIMA“ EN UNA RELACIÓN BDSM

PERO ¿QUÉ ES EL PROTOCOLO?

¿PARA QUÉ SIRVE EL PROTOCOLO?

EL PROTOCOLO EN LA CONSTRUCCIÓN DE UNA RELACIÓN BDSM

EL PROTOCOLO VERBAL

EL PROTOCOLO ESCRITO

EL PROTOCOLO FÍSICO

EL PROTOCOLO EN INTERNET

EL PROTOCOLO EN LAS FIESTAS



 Algunas sumisas noveles, a veces preguntan a través de mi blog cómo han de comportarse ante un Dominante, no saben cómo hay que hablarles, ni qué decirles cuando estén en su presencia, otra pregunta muy frecuente es cómo han de comportarse en una fiesta. Éste escrito trata de ayudarles a saber cómo hacerlo.

 Además encontraréis sugerencias para que el protocolo os ayude a crear y mantener el clima (algunos le llaman “magia“) dentro de una relación BDSM.

 La “magia“ es un término que se usa a menudo en la Comunidad BDSM para indicar de una manera poética el ESTADO EMOCIONAL especial que se crea entre Amo y sumisa mientras dura el juego D/s. A veces en lugar de este término se usa la palabra “clima emocional“ para indicar lo mismo.

 Cuando Amo y sumisa entran en sesión y SIENTEN sus respectivos roles, se crea un “clima“ especial entre ambos. El que una persona totalmente libre de pronto se sienta sumisa o Dominante de otra persona durante una sesión, es un fenómeno difícil de entender para el que no lo ha experimentado, no es de extrañar pues que a este fenómeno se le haya calificado de “mágico“.

                            PERO ¿QUÉ ES EL PROTOCOLO?

 La RAE se refiere al protocolo diciendo de él que es una “Regla ceremonial establecida“. En efecto, en el BDSM, también Amo y sumisa establecen unas reglas de comportamiento en sus juegos. El protocolo podría dividirse en Verbal (la forma de hablar) y Físico (la forma de comportarse, el lenguaje corporal, las actitudes...).

 Me apresuro a aclarar que el protocolo NO es obligatorio en las relaciones BDSM, como sí lo son, por ejemplo, las tres leyes fundamentales del BDSM: sensato, seguro y consensuado, por el contrario el protocolo sólo tiene rango de COSTUMBRE.

 Si una pareja decide incluir protocolo en su relación BDSM, éste será elaborado como mejor les convenga y además irá evolucionando y cambiando con el tiempo. El protocolo es algo muy personal de cada pareja. Aquí sólo pretendo dar a conocer los protocolos que suelen ser más habituales en la Comunidad BDSM.

                         ¿PARA QUÉ SIRVE EL PROTOCOLO?

 Considero el protocolo (tanto el verbal como el físico) como un excelente recurso de la pareja para crearse el clima indicado en el momento oportuno dentro de una relación D/s. El protocolo tiene la propiedad de reforzar el clima entre Dominante y sumisa cuando están en sus respectivos roles.

 Tan motivador es el protocolo para algunas parejas, que éstas, en lugar de decirse “vamos a jugar“ utilizan el propio protocolo como señal de comienzo para el juego. De este modo, el protocolo se convierte en la “llave“ que abre la puerta de entrada al universo D/s que cada pareja crea para sí misma.

 También el protocolo puede ser usado por la sumisa para “seducir“ a su Amo y conseguir que éste comience el juego en un momento determinado, extremándolo y adoptando una actitud marcadamente sumisa.


 EL PROTOCOLO EN LA CONSTRUCCIÓN DE UNA RELACIÓN BDSM

 En casi todos los artículos de mi blog en los que aconsejo sobre cómo encontrar la sumisa o el Amo deseado y en aquellos en los que esclarezco las dudas más frecuentes, suelo describir con detalle el protocolo o más bien los pasos que suelen seguirse en el mundo BDSM cuando Dominante y sumisa se encuentran con la intención de construir una relación D/s. Aquí describiré sólo un resumen de este protocolo.

 Me apresuro a aclarar que ni todas las parejas han pasado por este protocolo ni tampoco tienen por qué pasarlo. Cada pareja escoge lo que le conviene.

 En primer lugar, un Dominante es ante todo un caballero. En las primeras conversaciones, una sumisa NO debería aceptar palabras soeces de nadie. Hablarle de esa manera, sin venir a cuento a una sumisa, ya descalifica a cualquier persona como Dominante. La desinformación de algunos dominantes es tal, que creen que a las sumisas les gusta que se les humille sin más en su primera conversación. Por supuesto no han oído hablar de la necesidad de un consenso previo, de un ritmo, de un contexto adecuado, etc.

 También en las primeras conversaciones aconsejo hablar de manera normal sobre cualquier tema que interese a la pareja, por supuesto también de BDSM, pero NO SÓLO de BDSM. Puede haber, humor y bromas, como es natural, pero intentar crear un clima D/s ya desde el primer día puede ser prematuro. Si bien siempre hay excepciones y hay parejas que han sentido su “flechazo BDSM“ desde el primer día.

 Un paso clásico del protocolo de los primeros encuentros suele ser, el reunirse para tomar juntos el primer café, preferiblemente en un lugar público en el que hablar y conocerse en persona.

 A medida que transcurre la relación, se acerca el momento de la primera sesión. Yo soy partidario de que la primera sesión sea el final de un proceso progresivo de Dominación anterior, un proceso que comenzará con el Domino sutil en las pequeñas cosas, pequeñas ordenes en cuya obediencia el Dominante irá percibiendo el deseo de la sumisa someterse a él. Por el camino de estas pequeñas Dominaciones ambos irán conociéndose. El Dominante probará que sabe respetarla y sobre todo ella le dará a entender que su presencia le provoca sentimientos sumisos. Recorriendo juntos este camino, llegará un momento en el que, sin esfuerzo, de manera natural, les apetecerá hacer la primera sesión.

 Lo que propongo es que la primera sesión no sea un escalón brusco en la relación, sino que se llegue a ella como parte de un proceso paulatino, natural y previsible, en su evolución como pareja Amo/sumisa.

 Llegados a este punto, es aquí donde se encuentra la piedra de toque de un buen Dominante. En efecto, es lógico suponer que un Dominante que piensa establecer una relación más o menos duradera NO le importe esperar un tiempo antes de realizar la primera sesión, pues se supone que más adelante habrá tiempo para realizar todas las que la pareja quiera. En cambio otros “dominantes“ cuya única intención es lograr una aventura sexual con la excusa del BDSM, tendrán mucha prisa en llegar a ella.

 Un Dominante que sabe esperar el momento oportuno para realizar la primera sesión, le hará suponer a su futura sumisa que no tienes prisa, que la respetará ahora y en el futuro y que tiene autodominio, una de las virtudes fundamentales de un Amo, pues un buen Dominante sabe que antes de Dominar a nadie, la primera persona a la que un Amo debe Dominar es a sí mismo.

 Si se hacen las cosas bien y la pareja sigue el protocolo que suele ser habitual antes de la primera sesión:

 1)Completar el Play-List e intercambiarlo.
 2)Establecer los límites de manera clara.
 3)Elegir la palabra de seguridad.
 4)Que la sumisa comunique con anterioridad a su Amo, las llamadas de seguridad que piensa hacer.
 5)Hablar sobre cómo va a transcurrir y qué se va a hacer en la primera sesión.

 NO es imprescindible seguir este protocolo al pie de la letra, pero puede ayudar a que la primera sesión sea un éxito.


                              EL PROTOCOLO VERBAL

 Aunque no es obligatorio, es costumbre en la comunidad BDSM que las sumisas traten en principio a todas las personas de tendencia Dominante de Señor/a y de Vd. al dirigirse a él/ella (es lo que se llama el “Tratamiento de Respeto“). Hacerlo es signo de buena educación sumisa. Este tratamiento se mantiene mientras el comportamiento del Dominante sea caballeroso y educado, retirándoselo si el interlocutor las trata de manera desconsiderada. Esta costumbre me parece muy positiva, porque entre otras cosas fomenta el buen comportamiento de los Dominantes. Los Dominantes en cambio, es costumbre que tuteen a sus sumisas.

 En el Protocolo Verbal, lo habitual es que la sumisa sólo llame “Amo“ o “Dueño“ a aquél con el que han establecido una relación de Dominación/sumisión, a los demás y si quiere utilizar el Lenguaje de Respeto, se les suele llamar de “Señor“.

 Las sumisas suelen referirse a aquél con el que mantienen una relación D/s llamándole indistintamente “mi Señor“, “mi Amo“, “mi Dueño“, etc. Pero ello NO implica que unos títulos sean superiores a otros, sino que es la manera personal que tienen de llamar así a la persona que ejerce su Dominio sobre ellas.

 Las sumisas más respetuosas suelen contestar a las preguntas de sus Dominantes comenzando o terminando cada frase con el título que le suelen dar . Así es normal oír a una sumisa contestar “Sí, mi Amo“ o “No, mi Amo“. Sin embargo, cuando se trata de alguien que no es su Dominante, no se usa el “mi“, así una sumisa educada, es costumbre que responda a un Dominante que no es su Amo de esta manera: “Sí, Señor“ o “No, Señor“.

 La sumisa, cuando habla con un Dominante, por respeto, no suele interrumpirle en medio de una frase, hablando solamente al final de la misma o cuando éste ha terminado de hablarle.

 Es frecuente en los Dominantes noveles que, por ignorancia, interpreten el Tratamiento de Respeto (lo que no es más que buena educación y protocolo sumiso), como un signo claro de entrega a él. Una pequeña pero respetuosa aclaración por parte de la sumisa debería bastar para reconducir la conversación.

 También los Dominantes y las sumisas noveles suelen confundir los términos “Dominante“ y “Amo“ y no es lo mismo: un Dominante es una persona con tendencia Dominante, que puede o no tener sumisa. Un Amo es un Dominante que tiene una persona sumisa bajo su Dominio. Para entenderlo: todos los Amos son Dominantes, pero NO todos los Dominantes son Amos, porque no todos tienen sumisa. Cuando a alguien se le pregunta “¿Qué tendencia tienes?“, se suele contestar con “Soy Dominante“ o “soy sumiso“. También se puede contestar: “soy Switch“ o “sádico“ o “masoquista“ etc. pero no se suele contestar “Soy Amo“.

 Por la misma razón las sumisa que quiere entablar una conversación con un Dominante, le llama “Señor“, pero no “Amo“, pues éste último término sólo puede ser utilizado si se dirige a su Amo real, es decir aquél con el que mantiene una relación de Amo/sumisa.

 Como en todo lo referente al protocolo, nada de lo dicho aquí es obligatorio en los ambientes BDSM. Se trata de una cuestión de cortesía, nada más.


                             EL PROTOCOLO ESCRITO

 Cuando un Dominante y una sumisa se escriben, sea por e-mails o por chat, el protocolo suele ser el mismo que el que se usa verbalmente, solamente hay unos pequeños matices añadidos:
  -Cuando la sumisa escribe, Usted o Vd. se suele escribir con la primera letra en mayúscula como señal de respeto.
  -A veces, algunos Dominantes suelen remarcar su tendencia usando el pronombre “Me“, “Mí“, “Yo“ o el adjetivo posesivo “Mi“ con la primera letra en mayúscula.

 El arte de la escritura, usando apropiadamente, el matiz y el sentido que las palabras tienen, es un excelente medio (a veces muy sutil) de hacer saber a la otra persona los sentimientos Dominantes o sumisos que se tienen respecto a ella.


                              EL PROTOCOLO FÍSICO


 La sumisa no sólo manifiesta su sumisión a traves del lenguaje hablado o escrito, sino también a través del lenguaje corporal. Lenguaje que no se reduce sólo a adoptar determinadas posturas, sino que quizá, lo más importante del protocolo físico sea la “actitud“ sumisa en general ante su Amo. La actitud es quizá el más elocuente e importante de los protocolos de una sumisa.

 La postura protocolaria más mediática de la sumisa, la que aparece más veces en las imágenes y quizá la que todos identificaremos como propiamente sumisa, es la de estar de rodillas ante su Amo. Pero hay un pequeño problema en ello: La fantasía tan común y extendida, de que una sumisa debe estar continuamente de rodillas delante de su Amo es totalmente falsa: las rodillas humanas NO está hechas para arrodillarse, tienen otra finalidad. Y si la sumisa está de rodillas, tendrá que ser por muy poco tiempo y si esa postura se prolonga debería hacerlo sobre un cojín para preservarlas.

 También se suele incluir entre el protocolo sumiso más conocido el que la sumisa evite mirar a los ojos del Amo. Es una señal marcadamente sumisa que se le envía a éste, pero ello les privará a ambos del lenguaje e intercambio de información que los ojos proporcionan. Los ojos “hablan“. Yo soy partidario de que esta postura se use algunas veces dentro de la relación para subrayar un estado de ánimo marcadamente sumiso, pero no para ser usado continuamente.

 Ambas cosas se suelen usar para el protocolo de entrega al Amo de cualquier objeto, que si se realiza con las manos alzadas en actitud de ofrenda, constituyen una de las imágenes más conocidas y bellas de la sumisa. Principalmente cuando lo que la sumisa ofrece es el propio látigo para ser castigada con él o ser simplemente azotada.

 Considero otra postura importante la de “Postrada“, la sumisa doblada sobre sus rodillas, con la cara en el suelo y las manos extendidas apoyadas sobre el mismo. Es una postura que transmite un gran respeto y sumisión. La considero muy apropiada para recibir al Amo.

 Otra postura destacada y muy usada es la de “Espera“: de pie, con las manos atrás, los pies ligeramente separados y la cabeza inclinada hacia adelante. Es una postura que suelen usar muchas sumisas cuando están a la espera de órdenes o cuando su Amo está hablando con otra persona, por ejemplo en una fiesta.

 Etc, Etc . Posturas hay muchas y cada pareja introduce las que cree conveniente en sus protocolos de las sesiones o en el día a día en aquellos que llevan su relación D/s más allá de las mismas.

 En ambientes BDSM se ve normal que la sumisa le quite o le ponga el abrigo a su Amo, que le abra las puertas, que esté alerta en facilitarle el día a día con los pequeños gestos, los pequeños detalles que a la postre son los que llenan la vida de una pareja. Cada pareja va confeccionando sus propios protocolos según le place.

 En el mundo vainilla ha sido norma tradicional hasta hace poco, que un caballero que acude con una dama a un restaurante, debería abrirle la puerta, ayudarle a quitarse el abrigo e incluso a sentarse, servirle la bebida, etc. En una pareja que quiere llevar sus juegos D/s más allá de la intimidad y si así lo han consensuado previamente, ésta situación puede llegar a convertirse en un mundo al revés: es la sumisa quien sirve a su Amo en todas estas cosas, causando a veces cierta perplejidad en los demás comensales.

                           EL PROTOCOLO EN INTERNET

 Aunque el protocolo de internet tiene todas las caráterísticas que he descrito en el Protocolo Escrito, tiene sin embargo algunas particularidades:

-El Nick del Dominante se escribe con las primeras letras en mayúsculas así: Lord, Lady, Domina o Señor Nombre. Lord, Lady, Domina, etc. son optativos, a veces van con el propio nombre que la persona Dominante se ha puesto y otras no. Yo por ejemplo me llamo El Faro, sin título alguno. Si bien es cierto que las sumisas al referirse a un Dominante lo suelen llamar “Señor“ y luego su nombre, por ejemplo “el Señor El Faro“.

-El nombre del sumiso siempre está escrito con minúsculas aunque sea compuesto.

-Los nicks de los Switchs se escriben con una combinación de mayúsculas y minúsculas.

-Cuando un sumiso tiene collar se escribe así:
nombredelasumisa{Nombredeldominante}

-A veces en lugar de corchetes se usa “de“ o un guión bajo “_“. Así:
nombredelasumisa de Nombredeldominante o bien nombredelasumisa_Nombredeldominante

-Al entrar a una sala de chat, sin importar el rol, es de buena educación saludar a los reunidos.

-Al escribir un texto (no me refiero a un nick) NO usar mayúsculas, ya que esto indica que se está gritando.

-Como ocurre en una fiesta, los Dominantes NO deben abordar a sumisas con collar.

-Las sumisas pueden abordar educadamente a los Dominantes.

-No se debe tratar de asediar a las sumisas. Si una sumisa dice no, es que NO.

-En el chat, mantén la etiqueta. Todos los chats tienen reglas de comportamiento que varían poco de unos a otros. Síguelos al pie de la letra. No te crees una reputación de conflictivo.


                          EL PROTOCOLO EN LAS FIESTAS

 El primer protocolo a seguir durante una fiesta, es el mismo que el de cualquier otra fiesta, sea del signo que sea: el del respeto de unos con otros.

 En las fiestas BDSM, se suele pedir que los asistentes vayan vestidos “de código“. El código usual de las sumisas suele variar mucho de un lugar a otro, pero como en los Dominantes, el negro suele ser el color oficial.

 El material con el que están confeccionados los vestidos de las sumisas es muy variable, aunque el cuero (a veces de color rojo), suele reservarse para las Dóminas. Lo que no es usual es que una sumisa vaya con pantalones a una fiesta. Las sumisas suelen inclinarse por la falda y los zapatos de tacón alto. En cambio en las comidas o las cenas el vestido suele ser más informal. El vestido de código usual del Dominante suele ser el pantalón y la camisa, ambos de color negro.

 Si se tiene que asistir a una de las llamadas fiestas “temáticas“, lo deseable es que se asista a la misma vestido de manera acorde con el tema de la fiesta. Así para una fiesta “rubberista“, el vestido predominante estará confeccionado con goma y látex. En una fiesta inspirada en la película “La Secretaria“, se impondrán las gafas, los blocs de notas, los trajes chaqueta etc. Para una fiesta Spank en donde la escena clásica es la de “profesor y alumna“, estaría muy indicada para Dominantes la toga, el birrete y la inevitable regla con la que corregir a la alumna díscola, que normalmente irá vestida de colegiala.

 En cuanto al comportamiento, en la Comunidad BDSM y entre Dominantes, se suele tener un cuidado exquisito en respetar la sumisa de los otros. Por ejemplo, antes de hablar con una sumisa, es usual pedir permiso a su Amo para hacerlo, excepto que haya una amistad de mucho tiempo entre los tres. Por el contrario no está mal visto que una sumisa aborde educadamente a cualquier Dominante, tenga o no sumisa. Si sucede que teniendo Amo, una sumisa es requerida por un Dominante, lo más normal es que se deba a que no esté informado de que ya lo tiene. Una educada aclaración por parte de la sumisa hará que se retire presentando sus excusas a su Amo.

 A veces, los Dominantes noveles suelen creer que una sumisa sin Amo que asista a una fiesta, estará a disposición de todos los asistentes. Nada más lejos de la realidad: ni en una fiesta, ni en un club ni en ningún sitio BDSM, una sumisa, vaya con Amo o sin él, está a disposición de nadie, ni nadie puede hacerle nada si ella no lo desea. Quizá esté a disposición de su Amo, pero eso ocurre porque así lo ha elegido y así lo ha querido.

 Cuando en una fiesta una pareja está sesionando no se ve con buenos ojos que otras personas se pongan a mirarles invadiendo su espacio personal y sobre todo que se les interrumpa o se les hable mientras están jugando. También cuando una pareja se retira a un rincón del local para realizar sus juegos, suele ser señal de que quieren tener un poco de intimidad y no quieren ser molestados.

 Como en todo lo referente al protocolo, excepto el siempre preceptivo respeto, nada de lo dicho aquí es obligatorio en los ambientes BDSM. Todo es una cuestión optativa. No obstante una sumisa que se comporta respetuosamente en su trato con las personas Dominantes, suele ser recibida con agrado en una fiesta.


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